martes, 14 de abril de 2009

Más madera. Es la guerra. Complementos del verbo

Llegan apresurados y nunca dicen para qué
ni de dónde proceden
y enseguida te piden dos mil francos
que casi siempre [1] te han de devolver
o te quitan la toalla sin respeto [2]
cuando te estás duchando
se ponen la colonia los polvos el masaje
la loción de tu novio o de tu hija
te arrastran a lugares espantosos o bellos [3]
y ni siquiera piden tu opinión
y beben prodigiosamente [4] se ponen a cantar
en cualquier parte [5]
o arman la del gran dios en un bar miserable [6]
y por motivos nimios
siempre siempre [7] avasallan te compran un sombrero
o unas flores
y un día [8] salen al galope [9] quizá hacia los infiernos [10]
qué desastre.

Señora caballero muchachita asustada
militante de un partido ecologista:
si se tropieza usted con uno de esos
locos furiosos increíbles
no le deje escapar llévelo a casa [11]
son tiernos como niños
a veces tienen frío quién sabe si es porque
les han pegado duro
duermen poco [12] se lavan todo el rato [13] y son muy
besucones y mirones
pero cuidan los libros sacan todas las noches [14]
el cubo de basura a la escalera [15]
y están sólo pendientes de tener siempre [16]
un cenicero al lado. [17]

Tienen por fin el gran inconveniente:
se van mas vuelven pronto
duran toda la vida.

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